Carboxiterapia

La carboxiterapia es una de las mejores terapias para combatir celulitis, flacidez y cúmulos grasos localizados.

Esta técnica que nació en Francia, poco antes de 1930, tuvo su gran desarrollo en Brasil, revolucionando la medicina estética por sus múltiples indicaciones y sus grandes beneficios a riesgos mínimos.

Es una técnica no quirúrgica y mínimamente invasiva, que utiliza el gas CO2 (dióxido de carbono) con fines terapéuticos y estéticos. El proceso consiste en la aplicación de microinyecciones en zonas localizadas, mediante un equipo diseñado para este fin, controlando el flujo de gas, la dosis administrada y el tiempo.

Se consideran necesarias de diez a quince sesiones, 2 o 3 veces por semana. Cada sesión puede durar de treinta minutos a una hora, y se suele complementar con Presoterapia para incrementar la difusión del gas a los tejidos adyacentes.

Una vez finalizada la sesión el paciente puede reincorporarse a sus actividades diarias, tan solo evitando el sol las siguientes 24-48 horas.